miércoles, 31 de diciembre de 2014

¡Adiós 2014!



2014 - Tengo una relación de amor/odio con este en particular. Los primeros 9 meses fueron un desastre total, ataques de pánico, luchando por mi salud contra el cigarro y el sobrepeso, soportando una relación de traición, cambiando mis hábitos alimenticios.

El día de hoy puedo decir que lo logré, saqué la basura de mi vida, comencé a dejar de ser tan pesimista y soy muchísimo más feliz de lo que he sido en 3 años y 9 meses. He logrado tantas cosas en estos últimos 3 meses. Oficialmente cumplí 3 meses sin un solo ataque de pánico, saqué de mi vida a la gente que no merecía estar en ella, no me permití dejar que me causaran daño, no me permití volver a estar triste por cosas y gente que no vale la pena. Recuperé las amistades perdidas, e irónicamente entre más feliz he estado, la gente me ha querido mucho más.

2015 - Espero cosas bastantes buenas este año y ya tengo propósitos que voy a cumplir.

  1. Salud. Este año, y espero que por el resto de mi vida, dejo oficialmente la carne, el pollo, comida chatarra, refrescos, el cigarro, el alcohol (excepto la copa de vino muy ocasional) y alimentos demasiado procesados en general.
  2. Amistades. Mantener las amistades que tengo y crear nuevas con gente que tenga cosas en común para mí. También hay mucha gente que ya conozco y me gustaría conocer más.
  3. Música. Este es el año en el que tengo que tener mi propio home studio, necesito grabar estas canciones que tengo para poder presentarlas apropiadamente.
  4. Viajes. Este año tengo que ir a Oaxaca y Chiapas a como dé lugar. Hasta ahora ya tengo mis boletos asegurados al D.F. en Enero y a Monterrey en Abril. ¡Quiero conocer todo México!
Espero que tengan un gran año nuevo, les deseo lo mejor, échenle muchas ganas y vamos para arriba. Gracias a los suscriptores, y a los lectores casuales por leerme, realmente espero tener la oportunidad de subir material con calidad el siguiente año, ¡Mi creatividad está al límite!

Saludos,
Román :^)

lunes, 15 de diciembre de 2014

Noches de Hospital

 
 
Ahora me recuesto. Como debe ser y como no imaginé. Junto a una cama de hospital.

La sangre llama a quedarse. Me quedo. Pero la noche, secreta e íntima, invita a fugarse. Me fugo.

Encuentro la escena imaginada, el recuerdo no vivido, de su melena joven y mi sonrisa incauta. La estrechez de una caricia en mi encuentro con el gigante. La idea de recorrer la ciudad juntos con el escurrir del ocaso sobre las fachadas. El instante puro, ingenuo, de creer que por fin será. A pesar de ella o de mí, o de todos.

El momento perfecto es.

Soy espectador y fehaciente admirador de mi propios engaños. Pero sigo siendo espía, aún en sueños. Y los espías son siempre traidores.

¡Traición! Gritan mis células, mis neuronas soñolientas. -¡Atrapen al traidor!- las voces de los sueños que nunca sé de quienes son, aunque no son extrañas.

Acabo por huir de mi propio sueño. Abro los ojos. La lunación a través de la persiana deja los leones rugir.

Las noches de hospital son largas.

viernes, 5 de diciembre de 2014

Short Distance Love




Many men had broken her heart, some on purpose, some without a purpose, she wore a sad face as a lifestyle while wandering through the dark streets every night, face hanging low with a lost sight like looking for the vision of beauty in the art of life when there was none. There was no hope left anymore, only an old friend that lived in the far away lands who she had not kept contact with as the stubborn pass of time went by. What hope is left in a world of loneliness surrounded by the evil in every living being?

She reached solely for the last hope she could possibly think of. A few messages were exchanged throughout the days, words turned into conversations and conversations into late night chats, until the unavoidable came to be: the eyes melted as she cried the ocean within the deepest places of the broken heart she had lived with the last couple years. At last, a person she could trust, her real self was no longer denied, there was a good soul to reach at the distance of a thousand miles. Found peace in the comforting words, her heart was turning mellow yellow slowly and loneliness was not part of the routine she had. Dreams of sailing far to seas came to take place, to reach the sky hand in hand until the clouds poured them down softly like dewdrops in the meadow. One can add to the tale the happiness that also melted the very heart of his as her heart wide-opened.

Her world of sad and ruin started to bloom, one of those late night calls turned dreams into goals, invitations of come live with each other and love one another forevermore, she took advantadge of such priceless offers and travelled skies and seas to be with him. How could anyone deny the only ray of light in the middle of a never ending mess? Certainly not this one. As she flew to arms anxiety was eating the only sense of peace she had felt in the late days, hands sweating and hair was a mess since it was played with her hands the whole journey. Finally, arrived to the airport and took a glanze into the first smile of him, she couldn't help it but run to arms and boost in tears. The entire place had become an empty hall to her mind with just the two of them, there, in the middle of the fog that clouded happiness to her heart and mind. Reality was there, good was finally found, she recognized her connection into his eyes.

"I love you so much <sob>. Thank you so much."
"Here, here, my darling, your tears shan't be no more."
"How can someone be as good as you are? How could your past betray you knowing the value of you?"
"My past will experience its own betrayals. This moment is what matters now. You're here and so am I. Where do you want to go now? Fancy a bite?"
"I'm not hungry at all but I'll follow you anywhere, to light, to heaven, even to hell. If you tell me that we'll be fine then I shall trust your eyes are no deceivers and we'll be fine together."

martes, 2 de diciembre de 2014

Diciembre


Ah, diciembre... Mes pintado con lucecitas en las casas y arbolitos decorados meticulosamente por cada familia de la ciudad. Diciembre mío de cielos nublados, tus fríos torrenciales hacen de mi vida un hogar más bonito, sacas esos pensamientos cálidos muy míos para animar el ambiente en esta habitación llena del aire que ahora me mantiene.
Los recuerdos de ti han sido dolorosos en los últimos años, han sido días de vacío, días huecos en el ocaso del año, pero esta vez no, esta vez eres caramelos y olor a lasagna recién horneada. Gracias por mandarme la compañía de este mes, ha sido la más linda que he tenido en muchos años. Gracias por el romance y su amistad con mi corazón.

Diciembre, hermano, jamás creí volver a disfrutarte después de mi papá, pensar en ti sin él era como despojar a una almeja de su perla, dejando ver al mundo como una ostra con una concha venenosa. Aún sigo sin devoción porque estuve dormido al volante de mi vida, rodeado por todo lo que sentía como si fuera una pesadilla, perdido en el mar y cada uno de mis pensamientos gritaban miseria en medio de la soledad.
¿Sabes? Soy un recién nacido que llegó tarde y jamás me rendiré por más que se me escapen las palabras, afortunadamente tengo la suerte de un tonto con una mirada que puede matar. Soy muy conocido en los círculos de envidia, y le agradecería a Dios pero ¿De qué sirve él? Le dejé muchas llamadas perdidas en su puerta. Mejor me agradeceré a mí mismo por conseguir todo lo que me propuse.

Así, diciembre, amigo, acércate un poco más y marcha con mi alma un poco más al infierno para sentir que vivimos, háblame y hazme llorar, toma mis manos y hazme sentir su corazón con el mío, déjame detener su tormenta si llueve, hacerle una vereda entre la porquería que existe para llevarle lejos de toda la miseria, darle solidificación a sus miedos para derretirlos frente a sus ojos y hacer desaparecer el mundo de ruina y gris que conoce. Diciembre, hermoso diciembre, que siga siendo así hasta que mueras y enero pretenda reemplazarte.

domingo, 30 de noviembre de 2014

Triunfo.


Ninguna alarma me despertó esta mañana y me pregunté, ¿Hubiéramos quedado antes de ser sabios y felices? Una que admiro, una que deseo, una a completar mi forma de ser e idealismos. Siempre brillando como el sol interactúa con mi piel en el verano. Sin divagar me he enamorado intelectualmente.

Ay de mí, moñito rosa en cabellos ondulados y castaños: Te convertiste en el contorno del horizonte, en el tatuaje debajo de mis párpados y en todo lo que veo; dejada a mi destino, a mi presente, mi futuro. Te encontré dentro mi plexo soñador con disclaimer de dulzuras. ¿Has notado nuestras despedidas? Cada una es como desvanecerse en la bruma a la distancia del silencio, con el miedo de que nuestras manos no se puedan encontrar pronto, de que nuestros labios no recuerden el último beso.
Mi vida, este es el último llamado al cigarro,
¿A dónde iremos a desayunar?
¿Gustas dormir conmigo?
¿Nos quedamos despiertos a recordar?
Tan solo te conocí y el amor me llovió tan fácil como tinta diluida en el papel, me maravilla pensar en la reacción que desencadena de nuestros labios entrelazados, tan exacto como una ecuación matemática, tan perfecta como la tierra en si… Con esa inmensa curvatura, el globo azul reflejado en el espejo más grande del planeta, en el océano gris de un día nublado, girando para dejarnos caer llevándose la luna a uno de los lados; este amor es tan grande que ni el sol puede abarcarlo, sería un destello tan cruel, un destello al que quiero acercar mis manos y con los dedos ir delineando el día perfecto contigo.

Si de alguna forma el destello dejara los océanos del mundo secos, prometo que cuando el agua quede estática, te voy a dar besos como lluvia y la primavera como flores y mi amor como excusa de vida. Yo digo que nos enamoremos para siempre y hagamos de la vida un viaje más allá de la felicidad...

Ninguna alarma me despertó esta mañana, pero estoy bastante seguro del pensamiento que invadía mi
mente antes de despertar. Tú y yo coloreando la vida en este mundo de monocromo, me haces sonreír cuando ni siquiera lo necesito, me das abrazos en el ángulo perfecto cuando tampoco los necesito y no me gustaban mis cobijas, hasta que te vi acostada en ellas con tu sonrisa. Contigo siento que he ganado tanto que a la mira de tal triunfo, comienzo a sentir el peso de la derrota, comienzo a tener miedo a separarme de los lazos que me atan... a ti.

«Sí, eres ese
tipo de mujer»

lunes, 24 de noviembre de 2014

Soy un hipócrita.



Hoy, mientras estaba de internauta por el vasto mundo de Twitter y alguno que otro blog, hice conciencia de todas las cosas que digo pero que no hago, soy un hipócrita por eso. Hice una lista de las cosas por las que soy un hipócrita:


  1. Hábitos alimenticios. Soy muy crítico de la forma de comer de la gente e incluso de la mía, tiene algunos meses que he estado pensando en convertirme completamente a una dieta vegetariana, ¿Por qué? Estaba leyendo sobre los estragos que causa el sector ganadero que es prácticamente el 18% de todos los gases de invernadero, para que se den una idea, eso es más que todos los autos, motocicletas, y aviones (combinados), además del sufrimiento por el que pasan esos animales, viviendo entre su propia mierda y orina (no, no los limpian), así los matan y los empaquetan para que también puedan llegar a contaminar nuestros hogares, MI hogar. Llevo dos intentos de convertirme y simplemente no he podido con éxito, me dificulta la falta de cultura en esta ciudad.
  2. Altruismo: Siempre me jacto de ser una persona muy altruista porque en el pasado he realizado acciones como llevar comida a orfanatorios, pasar el día con algún niño, varias veces a algún homeless le regalé una cobija. Dicho eso, tiene mucho tiempo que no hago nada similar, creo que al menos dos años, y siendo realista no me puedo describir como altruista si no estoy respaldándolo con mis acciones. Hipócrita, hipócrita.
  3. Volverme realidad. Frecuéntemente me gusta predicar un estilo de vida a los demás que incluya vivir de sus pasiones, que se quiten ese miedo escénico idiota muy común del mundo de hacer las cosas que realmente les apasiona. En mi caso, la música y la cocina, me encantan las dos cosas, y no hago absolutamente nada con ellas más que satisfacción personal, mentiría si no confesara que mi gusto por esas dos actividades no han forjado gran parte de la persona que el día de hoy soy. Últimamente he hecho más por esas dos cosas, el plan de negocios de mi restaurant estoy apunto de exponerlo este diciembre frente a empresarios en la universidad y ya es la segunda vez que me presento con mi música (después de casi 4 años). Sin embargo, estos intentos son todos inservibles si no lucho y dedico mis fuerzas a hacerlo realidad. Ay Román, qué hipócrita eres.
Me gustó hacer esta lista, estoy seguro que estos tres serán mis propósitos de año nuevo, aunque no pretendo quedarme sentado encima de todas las cosas que me verdaderamente me llenan desde antes del año nuevo, ni quedarme en el "algún día que las cosas estén mejor". Lo más triste fue darme cuenta que tengo el potencial de hacerlo realidad, y que a pesar de eso no hice nada. Me siento listo para empezar.

miércoles, 19 de noviembre de 2014

Polvo de Estrellas



¿Te acuerdas de las estrellas? El recuerdo más vago que tengo de ti, estar ahí sentados en el muelle, volteando hacia la noche mientras el mundo dejaba de girar en ese instante de momento. Qué belleza dilucidar la noche junto a ti, con la música, el fuego de la fogata lejana. Era una noche fría, de esas en las que hace frío de verdad, y nunca pensé que mi pecho pudiera ser tan cálido como esa noche, la envidia de no poder recostar mi cabeza ahí.

No recuerdo mucho de la conversación, mi razonamiento se sentía impotente ante el vislumbramiento de la naturaleza y de ti, esferita de luces, me es imposible plasmar con exactitud lo que representas en mi marco mental, con la sonrisa, con tu luz trémula, con tus formas, con tu voz, con tu frío. Nuestras vidas se unieron en el momento exacto donde la calma era más ensordecedora que la tormenta misma, donde el pasado era la luz del faro, guiando el camino para no perdernos, recordar los errores del ayer para no arrepentirse del presente.

Tú y yo somos personas de pasados fracturados, nos entendemos, nos sentimos, entre la niebla podemos ver el camino si te doy la mano, si me das tu mano, si respiro en tu cabello, si prendes un cigarro, si nos perdemos a la mar...

La gracia de la naturaleza terminó con el momento, comenzó la lluvia, lo recuerdo bien, caminabas rápido por resguardo y yo me tomaba mi tiempo, contemplando tu celeridad en plena calma mientras la lluvia nos caía encima como polvo de estrellas. Entramos a la casa, te sequé y te presté mi ropa, era casi media noche y habíamos agotado todos los recursos de conversación - "¿Vemos una película?", preguntas, con los ojos hechos estrellas, entrecerrados del cansancio. "Claro que sí, la que tú quieras." - dije, sabiendo que no íbamos a ver la película.

Finalmente, el reconfortante placer de estar bajo las cobijas en una noche de invierno, con la lluvia y los relámpagos, una taza de café caliente y el abrazo más sincero que dos personas pueden dar. Te vi dormir la noche entera, esa bendita noche en la que te amé, te vi dormir hasta la mañana, yo estaba muerto, pero mi alma se quedó contigo, a hacerte compañía, sin soltarte, sin dejar de quererte.